';
Los Libros en mi Vida
Los Libros en mi Vida

LOS LIBROS EN MI VIDA

Los cuentos tradicionales con perspectiva de género.

Nuestra Escuela tuvo el honor de recibir, el miércoles 28 de abril, a Silva la Cuentacuentos de los Vientos, que con su apasionante narración e interpretación, en francés, de un corpus de cuentos tradicionales pasados por el tamiz de la perspectiva de género, puso la guinda de la celebración del Día Internacional del libro, así como de una actividad largamente acariciada dentro del Plan de Coeducación que nuestra Escuela desarrolla. Sí, on a fait d’une pierre, deux coups, et on a joint l’utile et l’agréable.

Tal como se había anunciado a través de los cauces habituales de la Escuela, el alumnado de inglés y de francés estaba invitado a un espectáculo comprometido, divertido y motivador en el que María Angustias Toro Melguizo, profesora y cuentacuentos de dilatada trayectoria, nos encantó con una colección de cuentos que contenían todos los elementos tradicionales de reyes, princesas, fantasía, duendecillos, ceremonias, banquetes, tradiciones ancestrales, utensilios inimaginables, cortejos, esencias, bodas reales, etc,… pero además, había princesas que no se conformaban con ser bobas, duendecillas avispadas e incluso jardineros trabajadores y sencillos que les daban sopas con hondas a los señores a los que servían. Y claro, todo ello nos llevó a reflexionar sobre la influencia que los cuentos tradicionales representan para conformar la cosmovisión de toda una sociedad, y también nos permite aventurar en qué cambiaría esta percepción y nuestra manera de acercarnos y entendernos si fuéramos capaces de incluir transversalmente la perspectiva de género en todos los pasos de nuestra vida cotidiana.

Los Libros en mi Vida

Desde el punto de vista de la lengua, la actuación de Silva la Cuentacuentos fue un festival y un regalo del que pudimos disfrutar los asistentes que amamos el francés. Nos obnubiló ese vocabulario de los cuentos rico, inusual y desconocido que, sin embargo, en contexto y matizado y subrayado por la acertada interpretación de la contadora, hacía comprender a nuestro alumnado el sentido de la historia y el humor incluso, como en el cuento de las tres hermanas solteras octogenarias que desean casarse, coûte que coûte, con un jovenzuelo príncipe de paso por la ciudad. Deseo, pues, destacar el placer de escuchar una entonación y una articulación que te lleva de la mano para entender la historia, sin renunciar a todos los elementos necesarios: el vocabulario de la fauna (hirondelle, chameau…), de la cocina (mijoter…), del calzado (cordonnier, teinture, scarpins, bottines…), expresiones (bouche bée, arranger à l’amiable, faire les 100 pas, être pompette…). Pero quizá me parece aún más remarcable la atmósfera de los cuentos y ese mundo de la oralidad que se pierde y por el que Silva la Cuentacuentos aboga con su espectáculo, y que a los abuelos contándonos cuentos, muchas veces también adaptados con la introducción de referentes locales, al calor de la lumbre en esas noches de invierno.

Al terminar la actuación, recibió las felicitaciones y el entusiasmo de nuestro alumnado, y nos habló de los “griot.tes”, los cuentacuentos senegaleses y malienses, depositarios de la tradición oral, que tienen una función social en sus aldeas para resolver conflictos en torno a un baobab o a un mango, el “arbre à palabre”, y de los “cabarets” de los festivales de cuentacuentos, con músicas y cantos en los que participan los asistentes. Silva nos citó dos de ellos a los que suele acudir: el de Úbeda, a finales de junio, y el de Vassivière, una isla boscosa de un lago artificial en el Limosín.

EOI Alcalá La Real

eoialcal

Envíanos tu opinión