Movilidad 2 del Proyecto Erasmus+: José Requejo visita Atlas Language School (19 al 30 de Julio 2021)
Después de un largo periodo de inactividad dentro de nuestro proyecto Erasmus+ “Una Europa más cercana”, debido a la archiconocida pandemia, decidimos retomarlo este verano con la segunda de nuestras movilidades entre el 19 y 30 de julio.
Tan pronto como se levantaron las restricciones para entrar en Irlanda, 19 de julio, puse rumbo a la isla esmeralda con una maleta llena de ganas de viajar y de aprender cosas nuevas. No era la primera vez que visitaba el país, que me enamoró ya hace muchos años, pero sí la primera que viajaba sólo y no de turista.
La movilidad consistió en realizar el curso llamado “Language, Literature and Culture” en “Atlas Language School”, situado en el centro de la ciudad de Dublín. Me esperaban 2 semanas llenas de actividades dentro y fuera del centro. Cada sesión comenzaba a las 9 de la mañana y terminaba a las 4 de la tarde, con coffee break a las 11:00 y lunch a la 13:00.
La primera semana disfrutamos de lo que los irlandeses llamaban “ola de calor”, 27 grados, sin rastro de la famosa lluvia irlandesa, con lo que pudimos aprovechar de comidas al lado del canal donde estaba situado el centro.
El curso resultó ser muy interesante, tanto por los profesores que tuvimos, Tim, Tom y David, como por todos los asistentes al mismo. Al ser la primera semana que el centro retomaba la enseñanza presencial, sólo pudimos asistir 6 profesores, 2 de Polonia, 2 de República Checa, 1 de suiza, y yo mismo. Aprendimos mucho de cultura irlandesa, a la vez que de cada uno de los países a los que pertenecíamos. Curiosamente, los estereotipos que tantas veces criticamos, resultan ser ciertos en muchas situaciones.
David resultó ser un gran entendido en literatura irlandesa clásica y moderna, nos llevó a infinidad de librerías en la ciudad y nos adentró en el mundo de “storytellers”, tan característico de la cultura del país. Gracias a él conocí a “Colm Tóibín” y “Caoilinn Hugues”, que me ayudaron a pasar un agosto entre libros y que os recomiendo encarecidamente, para empezar “Brooklyn” y “Orchid and the Wasp”, representan muy bien lo que es “ser irlandés”.
Y de eso, ser irlandés, nos habló Tim, profesor con el que cogí más afinidad, y con el que compartí alguna que otra pinta de Guinness, requisito indispensable para saber de que va eso de “Irish Identity”. Nacido en Northern Ireland pero viviendo en Dublín, era el claro ejemplo del problema político y de identidad que lleva siglos gestándose en esa isla. Ser británico, irlandés, o las dos cosas a la vez. Sus clases me abrieron a un mundo en el que las personas, independientemente de dónde vengan y lo que piensen, son lo más importante. También nos llevo a varios museos en la ciudad, como el Epic Museum, museo de la emigración, o el IMMA, museo de arte moderno irlandés.
Tom nos habló de los medios de comunicación irlandeses y de la situación política que se abre en estos momentos con el Brexit, a la vez que de arquitectura de la ciudad, llevándonos de paseo por varios barrios de Dublín.
Agradecer desde estas líneas a los tres, y también a Roisín y Nikolina en recepción, la gran acogida que nos dieron en el centro. Recordando también esa sesión de Irish coffee que nos regalaron al final del curso.
Pero no todo fue curso esos 15 días, también tuve la ocasión de viajar por mi cuenta por el sur de la isla y visitar sitios impresionantes, de los que os hablaré en nuestro Club de Actividades, destacando sobre todo, Glendalough, Waterford, Wexford, Enniscorthy, las impresionantes Wicklow Mountains, Kilkenny y New Ross.
Un lunes por la mañana, Tim nos preguntó qué habíamos hecho el fin de semana, le respondí visitar todos esos sitios, a lo que, mirándome de reojo dijo…”you´ve seen more Ireland in three days than many people in their lifetime”.
Es lo que tienen los viajes, todo depende de lo que hagamos con nuestro tiempo. Desde aquí os animo a viajar a cualquier parte de Irlanda, escuchar a sus gentes, admirar sus paisajes, disfrutar de sus ganas de vivir, pero sobre todo, hacer lo que uno de sus hijos predilectos, James Joyce, pregonaba…
“Shut your eyes and see”

















