';
Erasmus+ Edimburgo- Escocia

Movilidad 4 del Proyecto Erasmus+: José Requejo visita «Edinburgh School of English» (11 al 22 de Abril 2022)

Del 11 al 22 de abril retomábamos nuestro proyecto “Una Europa más cercana”, esta vez viajando a la capital de Escocia, Edimburgo, y realizando durante 15 días la cuarta movilidad Erasmus+.

Esta ciudad tiene todo lo que cualquier capital puede ofrecer, museos nacionales, parques, actividad cultural, una interesante escena de restauración y aires de sentimiento nacionalista. No en vano, Escocia es un país dentro de otro más grande, Reino Unido.

Edinburgh School of English
Edinburgh School of English
Edinburgh School of English

La movilidad consistió en realizar una observación del centro de enseñanza “Edinburgh School of English”, uno de los más punteros en enseñanza de inglés como lengua secundaria en la ciudad.

Esta institución cuenta con treinta años de experiencia formando profesores y enseñando inglés a alumnado de diferentes nacionalidades. Ya había tenido un acercamiento a ella en el verano del 2012, primera vez que visitaba el país, realizando un curso de formación. Desde entonces, el centro ha cambiado la configuración, ubicación, y hasta el profesorado. El tiempo claramente nunca se detiene.

Clase Edimbrgo
Erasmus Edimburgo
Claire Hunter

Mi estancia en “Edinburgh School of English” consistió en observar a todo el profesorado del centro, visitar sus clases y ver cómo ponen en funcionamiento diferentes métodos de enseñanza. Desde aquí, agradecer a todo el claustro y dirección del centro su amabilidad y disponibilidad para que realizará mi observación de la mejor manera posible. Claire Hunter, su directora, me enseñó cómo dirigir una escuela que cuenta con diferentes tipos de cursos, desde formación del profesorado, preparación de exámenes IELTS, hasta clases regulares de inglés.

Lo que más me llamó la atención, fue la diferente mezcla de nacionalidades que tienen entre su alumnado. Los quince días que pasé en el centro, coincidí con alumnos de Emiratos Árabes Unidos, Francia, Arabia Saudí, España, Alemania, entre otros. Conjugar todas estas culturas, e idiomas, en el aula no es tarea fácil y requiere de cierta apertura mental, por parte del profesorado. Ya sabemos que aprender una lengua, en este caso el inglés, no es sólo memorizar vocabulario y gramática, sino ser capaz de usarlo en contextos reales de aprendizaje.

Greyfiars Bobby
Stone building
Stone Building_2

Algunos profesores, como Renet, sacaron a sus alumnos fuera del aula y realizaron actividades orales usando los edificios de la ciudad como tarea de comunicación. Gracias a eso, conocieron el centro de la ciudad, aprendieron quién fue Bobby, el perro más conocido de Edimburgo, y se introdujeron en la cultura escocesa, desde las gaitas hasta los kilts, pasando por su archiconocido whisky.

Quise seguir el dicho de “When in Rome, do as the Romans”, pero una faringitis aguda me dejó bebiendo agua los quince días. Otra vez será…

Renet
Cemetery
Dean Vilage

Mencionar la gran escena gastronómica con la que cuenta la ciudad, rompiendo los famosos estereotipos de “Qué mal se come en Gran Bretaña”.

Nunca entendí esta frase y quiero pensar que quién la dice no ha probado nunca un buen Crofter´s Pie, Homemade Sandwhiches and Soups, Eggs Benedict, o un simple té con Scones recién hechos.

Crofter´s Pie
Soup
Eggs benedict

En mi tiempo libre, me dediqué a deambular por toda la ciudad y descubrir nuevos barrios, recomiendo aquí Dean Village, Leith y sobre todo Stockbridge, mi favorito, lleno de tiendas de arte, librerías y Pubs de esos que te invitan a no irte.

Pero al final me tuve que ir, no sin hacer antes una pequeña parada en Perth visitando a mis amigos “alcalaínos” Dave y Sam, que siguen guardando buenos recuerdos de Alcalá, y aprovechan para promocionarla siempre que pueden por su fría Escocia. Agradecer la invitación a su “dinner party”, todo un festín de productos made in Scotland.

Cafe
Room

Os recomiendo viajar a este país, tan oído y a la vez tan desconocido, conocer a sus gentes, admirar su arquitectura de piedra y disfrutar de su música, celta o no celta.

Y, por qué no, antes de iros, cantar aquello que pregonaba Robert Burns hace años y que todavía hoy sigue uniendo el mundo anglosajón, desde las anchas calles de Nueva York hasta los garitos más oscuros de Royal Mile, «Aulde  Lang Syne»

Jose Requejo Sanchez

Leave a reply